3 PILARES
BSMT organiza la práctica alrededor de tres pilares: Liberar, Movilizar y Transformar.
No son tres estilos ni una progresión lineal. Son tres posibles propósitos. Una misma postura, respiración o práctica contemplativa puede servir a distintas direcciones dependiendo de cómo se utilice.
La técnica no determina la práctica.
El propósito, sí.
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Gran parte de nuestras respuestas se construye a través de hábitos y patrones que pueden activarse automáticamente ante determinadas situaciones.
Liberar utiliza la calma, la respiración, el movimiento y la atención para reducir esa automaticidad y crear un margen mayor entre lo que ocurre y nuestra respuesta.
No se trata simplemente de relajarse, sino de estar menos determinados por aquello que se activa automáticamente en nosotros. -
Hay momentos en los que no necesitamos soltar, sino volver a participar.
Movilizar utiliza el movimiento, la respiración y la atención para salir de la dispersión o la inercia y recuperar una dirección más clara.
No busca simplemente generar más actividad, sino crear momentum: recuperar iniciativa, presencia y capacidad de acción. -
Transformar comienza cuando la práctica deja de centrarse únicamente en modificar cómo nos sentimos.
A través del silencio, la atención y la contemplación, aprendemos a observar pensamientos, sensaciones y emociones sin quedar completamente absorbidos por ellos.
No se trata de convertirnos en otra persona, sino de cambiar nuestra relación con la experiencia que estamos viviendo.
CUATRO ÁREAS
DE ESTUDIO
BSMT se estudia a través de cuatro áreas conectadas: Asana, Soma, Prana y Nidra.
Cada una profundiza en herramientas diferentes, pero ninguna funciona de manera aislada. Juntas proporcionan los recursos desde los que se construye la práctica BSMT y permiten aplicar las tres pilares desde perspectivas distintas.